Paso Once CII, el alimento

El alimento es lo que hace que las cosas vivan. A través de este Programa de Doce Pasos puedo saber las cosas que me sientan mal. En este Paso Once la meditación me enseña que hay otro camino para poder liberarme de ellas. Si conozco mi defecto de carácter ahora necesito saber qué es lo que lo provoca, qué cosas hago durante el día que lo alimenta. El camino de la liberación es el consumo consciente, saber qué cosas veo, oigo, como, huelo, siento; necesito poner un guardián en cada uno de mis sentidos para defenderlos de las cosas tóxicas exteriores. Esto lleva a una transformación profunda en la forma en cómo vivo mis 24 horas. En este paso puedo darme cuenta que la televisión me perjudica, sus programas buscan solo lo peor que pasa en el mundo para llamar la atención, saca lo peor de las personas, de todo. Me doy cuenta de que ver la televisión alimenta mis miedos, mi ira, mi desconfianza, mi intolerancia, alimenta todo lo malo que hay en mi. El Programa de los Doce Pasos me ha enseñado a no dramatizar mis defectos, pero también he podido ver que mi parte mala es mucho más pequeña que la buena, aunque cuando la mala se manifiesta parece mayor. La televisión hace que lo malo parezca que es mayor, distorsiona a las personas, las cosas, alimenta la parte que nos hace daño y lo hace dentro de nuestra casa. Poner un guardián a lo que veo y oigo me acerca a la buena vida.