Paso Once LVIII, mi niño interior IX

Voy a cuidarte. Con más claridad tomo conciencia de mi vulnerabilidad. Al igual que a un niño lo veo vulnerable y lo intento proteger, yo, que me creía mayor para que las cosas me afectasen, veo que no es así. A mi niño interior, al igual que a todos los niños, le intento hacer entender que mentir o engañar a los demás, a la larga perdemos credibilidad y eso nos perjudica en nuestras relaciones. A mi niño interior, igual que a todos los niños, le tengo que hablar para que no coja lo que no es suyo, sino ese comportamiento le traerá muchos conflictos y no le permitirá tener una buena vida. A mi niño interior, al igual que a todos los niños, le tengo que cuidar para que no se haga daño pero también para que no haga daño a los demás, física y psicológicamente, si así lo hiciera tendría problemas de relaciones y acabaría sintiéndose solo. A mi niño interior, al igual que a todos los niños, me gustaría que se propusiera tener unas relaciones sexuales sanas para no hacer sufrir a su pareja y a las otras parejas. A mi niño interior, como a todos los niños, me gustaría darle ejemplo de que se puede vivir sin beber y sin drogarse, sino es así hay muchas posibilidades de caer en dependencias que nos sacan lo peor de nosotros. Cuidar a mi niño interior me acerca a la buena vida.