Paso Once XCII, Poder Superior I

Mi Poder Superior, La Naturaleza, me ayuda a ver de otra manera lo que deseo, sin ansiedad, sin la angustia que me produce el temor a no conseguirlo, en Ella puedo aceptar las cosas más como son, Ella me inspira a buscar otros caminos, quizás no tan cortos, pero sí más tranquilos, menos conflictivos, y Ella me da la fuerza para seguirlos. Cuando entro en contacto con La Naturaleza me ayuda a desdramatizar todo lo que me pasa, a liberarme del sufrimiento inútil. Cuando voy caminando por un bosque, con el paso del tiempo voy sintiendo que cada vez necesito menos cosas para estar bien, me voy sintiendo cada vez mejor conmigo. Percibo como todo lo malo que siento es por la angustia al temor de no conseguir lo que deseo, de que las cosas no vayan por donde a mí me gustaría que fueran. La Naturaleza me transmite un estado en el que lo bueno está bien y lo malo no es tan malo, me ayuda a ver que son cosas que pasan por estar vivo. Poder bajar mi fuerte ambición al nivel que me hace sentir La Naturaleza me permite ser menos exigente, más comprensivo y afectivo conmigo. Esta es una de las partes fuertes de la espiritualidad, la que me permite desear menos, desearlo de otra manera, mejor, buscando más las buenas relaciones, dejando que los demás se manifiesten como son, aceptándolos más, evitando enfadarme por lo que me digan o hagan. La Naturaleza encaja todo lo malo dentro de su acogedor espacio. Conectar con La Naturaleza es conectar con mi espiritualidad, es sentirme mejor conmigo, sentirme más unido a los demás, a todo. Al bajar mi grado de ambición por las cosas que creo que me hacen feliz, Ella me permite recuperar mi sano juicio, logra que sea consciente de lo que es importante y de lo que no lo es.