Paso Once XCIX, concentración

Concentración, es necesaria para que la práctica sea eficaz. Si no logro mantener la atención durante algo de tiempo, si cuando me pongo a meditar los pensamientos van, constantemente, de un lado para otro, dejándome llevar por pensamientos que me agradan, o por otros que me atemorizan, que me preocupan, o recuerdos agradables , o de cosas que tengo que hacer, sin que yo tenga la determinación de conseguir algo de concentración, entonces la práctica no me sirve de nada, solo un rato sentado ahí como en otro lugar. La diferencia de la meditación es que logro, cada vez que me doy cuenta de mis pensamientos, volver a llevar la atención a mi objeto de atención. Con perseverancia, una y otra vez vuelvo a llevar mi atención, sin castigarme ni maltratarme por ello, solo de una manera amable.