Paso Once XCV, disfrutando

He conseguido que la actividad de meditación me parezca un momento para disfrutarlo, tomar conciencia de cada órgano de mi cuerpo, la cabeza, la frente, el entrecejo, los ojos, la nariz, la mandíbula, la cara, la tiroide, el timo, el sistema linfático, el corazón, los pulmones, el diafragma, el hígado, el estómago, el bazo, el páncreas, la tripa, los intestinos, los riñones, el pene, las piernas, el culo, la zona baja, media y alta de la espalda, los hombros, brazos, manos, nuca, y la parte alta de la cabeza ; al inspirar siento como entra el aire hasta el fondo sin forzar, de una manera natural, al expirar llevo el aire a cada órgano de mi cuerpo con una sonrisa, con afecto. Cada órgano está todo el día trabajando, sin que yo sea consciente de ello, por eso una vez al día, durante veinte minutos, llevo mi atención a cada uno de ellos y les envío todo mi amor. Veo como cada vez voy respirando mejor, me siento más relajado, más tranquilo, más alegre. Me siento más vivo. Puedo seguir practicando el aquí y ahora en más momentos del día, mientras camino voy sintiendo como mis pies pisan el suelo, y cuando me vienen pensamientos, vuelvo a llevar la atención a cada paso; mientras preparo café voy disfrutando de ese momento presente, mientras espero algo llevo mi atención a como entra y sale el aire de mi cuerpo, sin forzar, solo siendo consciente de ese momento. Cada vez estoy consiguiendo claramente disfrutar de cada cosa que hago, aunque sea no hacer nada, solo conectar conmigo, con mi niño interior, como mi yo adulto, con el momento presente.