Paso Once CXXIV, confianza I

Para tener una buena vida necesito tener una buena relación, o no mala, con las personas que están presentes en mi vida, pareja, padres, hijos, hermanos, familia, amigos, compañeros de trabajo, personas con las que me relaciono, todos los demás. Es con la ayuda del Programa de los Doce Pasos, de mi Poder Superior y de los grupos como lo consigo. Con estos tres refugios puedo confiar. Confiar no en que las cosas salgan como a mi me gustaría, sino en que pase lo que pase voy a poder adaptarme a la nueva situación. En este Paso Once puedo ganar en confianza. Al aumentar, tal como dice el anunciado de este paso, el contacto con mi Poder Superior a través de la oración y de la meditación, mi confianza crece. Es una confianza que nace de la fe, pero no de una fe en algo al que le pido cosas, sino una fe en mí, en que con su ayuda voy a poder hacer de lo malo, algo bueno. Un fe que me da una confianza para que cuando sufra pueda curar mis heridas, que me permita desdramatizar lo que pase en mi vida, ganar calma y tranquilidad para, desde ahí, poder relacionarme con los demás, ayudarles a sufrir menos. La confianza en logra liberarme del miedo a lo que pueda pasar, el Programa, mi Poder Superior y el grupo me ayudan a recuperar mi sano juicio y soltar el resultado, como algo que, aunque en ese momento no lo entienda, es lo mejor que me ha podido pasar.

Entradas