Paso Once CXXX, vacío interior

El motivo por el que El Programa de los Doce Pasos de CoDA tiene la misma base que el de Alcohólicos Anónimos y el de Narcóticos Anónimos es porque, al igual que las adicciones al alcohol y a las drogas, las utilizaba para llenar un vacío que sentía en mi interior, producido por una falta de amor por mí mismo. Cuando dejo de consumir, con veintinueve años, drogas y alcohol, el vacío sigue ahí, la falta de amor sigue, y lo intento llenar con personas; ahí es donde surge la codependencia, al intentar que la otra persona me llene esa falta de amor por mí mismo. La codependencia se manifiesta manipulando, controlando, intentando que la otra persona haga y diga lo que me gustaría; a cambio, le doy más protagonismo en mi vida que a mí mismo, esa persona pasa a ser la más importante de mi vida, pongo sus deseos e intereses por delante de los míos, pensando que, siendo complaciente con ella, va a llenar ese amor que yo no consigo darme a mí mismo, que no me puedo dar. El Programa de los Doce Pasos me ayuda desde el principio a quererme; a través de conocerme, perdonarme y aceptarme tal como soy, puedo llegar a quererme. En el Paso Once también me enseña otro camino, más corto, para quererme, y es que, a través de conectar con mi Poder Superior, puedo conectar también con mi niño interior, y no solo le abrazo, le protejo, le cuido, le acompaño, sino que él también me abraza y me da besos. Es maravilloso. Yo soy el personaje que me he creado, pero tengo una parte maravillosa, amorosa, auténtica y divina, que es mi niño interior.

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